El click suena unos compases y después se calla. Seguí marcando cada pulso con el botón grande (en la computadora, también con la barra espaciadora). Al final ves si en el silencio te adelantás o te atrasás.
No cuentes solo con la cabeza: marcá el pulso con el pie y moviendo el cuerpo. En la música real, el pulso se siente en el cuerpo, no se calcula.